Hoy desperté sabiendo que había tenido un hermoso sueño, en el que mis alas me llevaban lo mas alto que jamás había pensado que existiría... desde allí observaba como estaba sería el mundo sin mi, cuantas cosas cambiarían, cuantas seguirían su curso natural y cuantas otras ni se inmutarían a darse cuenta de que alguna vez había estado en su camino.
Esas mismas alas me llevaban a ver como estaban las personas que yo amaba, las cuales veía llorar mi ausencia, las cuales me tenían presente en lugares, en momentos, en situaciones, necesitaba decirles que estaba bien, que ya no estuvieran tristes, que era lo mejor que me podía pasar, que transformarme en mariposa era el sueño que había tenido toda mi vida y que tenían que estar felices de eso.
¿Pero cuántas Mariposas Humanas habían visto? ninguna, entonces por eso nunca iban a comprenderlo.
Las personas por mas que te amen con todo el corazón muchas veces no logran comprender lo mas preciado de lo que uno guarda en lo profundo del alma.
martes, 25 de octubre de 2011
sábado, 22 de octubre de 2011
Volver solo deseaba Volver!
Y llegó el día en que volví a transitar las calles, a ver llover, a subir a un colectivo y a toparme con gente que hace que vea que aunque nunca me caractericé por tener un gran tamaño físico, el tamaño de mi alma es lo que me hace Grande.
Saltando charquitos, mi mente me permitía viajar a otros tiempos, a otros sueños; el agua en contacto con la tierra, con el perfume de las flores de Paraíso y de Jazmín hacía que valiera la pena cerrar los ojos y caminar a tientas.
El sonido de las gotas en los techos, en los paraguas, el golpeteo en los vidrios me daba aún mas ganas de estar allí donde estaba; debo reconocer que me había sorprendido, no la esperaba, así que fue como una bendición del cielo para mi.
Era sumamente gracioso caminar por las calles en su compañía y que fueramos pocos los que sabíamos disfrutarla, la mayoría de las personas corrían a tomarse taxis, colectivos, se refugiaban bajo los techos de algún negocio y los que habían sido precavidos, que en su mayoría eran mujeres, sacaban de sus bolsos un paraguas miniatura para que no se les arruinara la planchita ;)
Mientras tanto yo solo deambulaba por las calles como un fantasma...
Saltando charquitos, mi mente me permitía viajar a otros tiempos, a otros sueños; el agua en contacto con la tierra, con el perfume de las flores de Paraíso y de Jazmín hacía que valiera la pena cerrar los ojos y caminar a tientas.
El sonido de las gotas en los techos, en los paraguas, el golpeteo en los vidrios me daba aún mas ganas de estar allí donde estaba; debo reconocer que me había sorprendido, no la esperaba, así que fue como una bendición del cielo para mi.
Era sumamente gracioso caminar por las calles en su compañía y que fueramos pocos los que sabíamos disfrutarla, la mayoría de las personas corrían a tomarse taxis, colectivos, se refugiaban bajo los techos de algún negocio y los que habían sido precavidos, que en su mayoría eran mujeres, sacaban de sus bolsos un paraguas miniatura para que no se les arruinara la planchita ;)
Mientras tanto yo solo deambulaba por las calles como un fantasma...
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